solo,
sin miedo,
mientras observo con indiferencia como,
inconscientemente actúo sin pensar en el lamento.
Luego de la madrugada,
con una mano en su pecho,
otra en su cuello,
sujetándola,
diciéndole cuanto la quiero,
pero ella se atemoriza,
cuando me ve asomar un solo pelo.
El amor no solo consiste en un "tequiero".
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